Justi
Recuerdo las vacaciones en la playa.. Yo no hacía pozos. Creo que no me gustaba la idea de abandonar la calidez de la arena y la brisa del verano, para ir a un lugar frío y oscuro, ante todo húmedo. En la superficie estaba mamá, siempre ahí... sentada bajo una sombrilla, leyendo. No hay persona más friolenta que ella, no metía más que el dedo gordo en el mar y ya toda la piel se le ponía de gallina. Así que estábamos ahí las dos.. ese era mi centro, nuestro centro.
El olor a mamá, las manos firmes y suaves. Jugábamos con la arena, no recuerdo bien a qué. Tengo la sensación de que solo la juntábamos y después la dejábamos escurrir entre nuestros dedos.. entonces caían esas finas partículas de piedras sobre nuestro cuerpo.. como una caricia.
Lo pienso y siento ese calor. El calor de la arena en el cuerpo, el calor del verano que te abraza, el calor de mamá. En fin, el calor del centro. "El centro es el lugar más importante", todos nuestros sentidos están en un solo lugar en ese momento.
¿El mundo? Era y sigue siendo fantástico, inabarcable. Eso es lo lindo del mundo, que ¡Es tan difícil definir qué es y hasta dónde llega! Siempre digo que lo lindo de la vida es lo que no llegamos a explicar.. le da ese tono interesante, esa cosa de curiosidad.
El mundo es todo. Y es tanto que no deja de sorprenderme. Creo que eso es lo que nos mueve.. NO SABER es lo que nos hace vivir.
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